¿QUÉ SON LOS SESGOS COGNITIVOS?

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Uno de los trabajos más importantes del cerebro es darle sentido a todo cuanto nos rodea; no solo a lo que percibimos sino a lo que pensamos. Nuestra tendencia a darle sentido a todo, a pensar emocionalmente y a generar ideas estructuradas a pesar de no tener suficiente información para generar pensamientos objetivos hace que nuestras ideas, a pesar de lo que pueda considerarse, sean en la mayoría de los casos falaces.

Esta necesidad de crear sentido en las cosas “caóticas” nos obliga todo el tiempo a utilizar atajos mentales (llamados heurísticas) que pueden llevar a errores de percepción e interpretación de la realidad y finalmente a juicios o resultados errados llamados sesgos cognitivos.

¿QUÉ SON LOS SESGOS COGNITIVOS?

en pocas palabras los sesgos son fallas en el juicio interpretativo o errores en las conclusiones, que aunque parezcan lógicas no lo son. Existe una suposición de que los sesgos funcionan como base para la intuición y que funcionan a partir de probabilidades pero ciertamente esto está puesto en tela de juicio ya que al partir de información limitada llegamos a probabilidades también limitadas o incompletas.

Sé que puede sonar como si los sesgos fuesen una falla en la evolución pero la verdad es que sirven para elegir más rápido disminuyendo la angustia que podría generarnos tener que elegir entre varias opciones. Esto nos sirvió en la evolución para poder escapar de posibles depredadores y nos sirve ahora para poder tomar una decisión sin vernos agobiados por la cantidad ingente de información a la que tenemos acceso.

¿POR QUÉ DEBERÍAMOS CONOCER LOS SESGOS?

Los sesgos cognitivos son parte fundamental del funcionamiento normal del cerebro y son, además, herramientas a través de las cuales nos relacionamos con los otros y con el mundo que nos rodea. Es por ello que jamás podremos, ni deberíamos, deshacernos de los sesgos. Sin embargo, aunque no podamos eliminarlos, siempre deberíamos conocerlos ya que esto nos convertirá en personas más libres en nuestras decisiones y más conscientes de nosotros mismos.

Pero ¿Cómo podemos ser más libres al conocer los sesgos?. La respuesta es muy simple: dándonos cuenta de cómo nos manipulan y de cuáles son nuestras conclusiones erróneas a la hora de tomar decisiones; incluyendo la forma en la que nos sentimos y percibimos a nosotros mismos. Para entenderlo mejor un par de ejemplos:

– El marketing utiliza los sesgos cognitivos para saber qué palabras usar, que colores, cuantas opciones darte, en que posición colocar los productos, que tipo de propaganda utilizar…

– Las noticias utilizan los sesgos para determinar cuántas veces mostrar una noticia, que vocabulario utilizar y de qué forma manipular la información para manipularte a ti.

Los grupos religiosos, los grupos políticos, la economía, entre muchos otros sectores utilizan los sesgos para conseguir adeptos a sus causas.

Conocer los sesgos hará que puedas elegir un producto con mayor autoconciencia, saber que noticias creer o entender si los grupos a los que sigues son transparentes respecto a la información que brindan o solo te manipulan.

Otro asunto importante por el que debemos ser conscientes de nuestros sesgos es que existen trastornos emocionales y mentales que se alimentan y empeoran por culpa de ellos puesto que es a partir de estos que se generan pensamientos de catastrofismo, inutilidad o poca valía. Los sesgos toman fuerza durante los momentos en los que nuestra capacidad de análisis disminuye por culpa de, por ejemplo, el miedo, la tristeza o la sensación de vacío.

¿CUALES SON LOS SESGOS COGNITIVOS?

Existen muchísimos sesgos cognitivos. Incluyendo los errores, sesgos y heurísticas (puesto que todo tiene relación) se documentan más de 45 contando sólo a aquellos que han sido mejor estudiados. En la siguiente lista solo se tienen en cuenta aquellos sesgos que tienen un nexo con la ansiedad o con la depresión.

– Inferencia arbitraria. Consiste en extraer conclusiones que se toman como ciertas a pesar de no poseer datos suficientes para llegar a dicha conclusión.
Dentro de este sesgos existen dos subtipos bastante comunes. Por un lado existe la lectura de la mente y por el otro el error del adivino.

Ejemplo: “alguien me está mirando, debo verme ridículo/a con esta ropa”.

 (A) Lectura de la mente. Considerar que tenemos certeza absoluta de lo que el otro está pensando sobre nosotros. Todo sin tener pruebas ni suficientes ni objetivas.

(B)Error del adivino. Considerar, sin pruebas suficientes, que sabemos que es lo que va a pasar (casi siempre malo). Tomamos como ciertas cuestiones que solo son suposiciones.

– Sobre-generalización. Es la tendencia a generalizar un hecho a casi todas las situaciones a pesar de ser algo que solo aconteció una vez. Ejemplo: “me fue mal por primera vez en esto, de ahora en adelante me va a ir mal siempre”.

– Exageración. También llamado catastrofismo, es la tendencia a exagerar el significado, importancia o consecuencias de un acontecimiento o conducta. Ejemplo: “X persona no ha llegado a nuestra cita, probablemente no venga hoy y jamás vuelva a verla”

– Minimización. Subestimación de acontecimientos o conductas de los otros o propias disminuyendo su importancia o valor real. Ejemplo: “me fue bien exponiendo hoy pero eso no importa por que es algo que la gente hace sin esfuerzo”

– Filtro mental. Consiste en solo tener en cuenta ciertos aspectos de una situación mientras se ignora otros. Casi siempre lo que se atiende o se ignora obedece al estado de ánimo o a la emocionalidad relativamente estable hacia cierto tema específico. Por ejemplo: cuando una persona se encuentra deprimida y solo ve los sucesos negativos.

– Razonamiento dicotómico. En cierta medida se relaciona con sujetos extremistas en sus posiciones para los cuales solo existen dos matices para cada situación y que casi siempre son matices antagónicas. Ejemplo: “o hago las cosas perfectas o no las hago””

– Personalización. Tendencia a considerar que varios sucesos están relacionados con uno mismo sin pruebas suficientes para ello. Ejemplo: “mi pareja no me ha escrito hoy, debe ser que yo le hice algo”

– Razonamiento emocional. Consideración exagerada de las emociones como pruebas relevantes de que algo es verdad. Ejemplo: “me siento demasiado mal, jamás dejaré de sentirme asi”

– Imperativos categóricos. Consiste en pensar que uno mismo, los demás , la situaciones o las cosas deberían ser de una manera específica cerrando así la posibilidad de otras opciones. Además se sobreestima lo malo que es no cumplir las expectativas.
Si la insatisfacción por no cumplir los imperativos categóricos es propia se genera vergüenza y culpa y si son los demás quienes no los cumplen se siente frustración, ira y resentimiento.

Ejemplo: “ella debería dejar de ser tan crédula” “Yo debería haberle traído un mejor regalo”

La información expuesta en este articulo solo tiene en cuenta aquellos sesgos cognitivos relacionados fuertemente con los procesos emocionales. Sin embargo,  tal como se mencionó, son muchísimos los sesgos existentes. Para tener una visión mas amplia de cuales son los sesgos pueden visitar las siguientes entradas aquí y aquí.

Recuerda visitar las demás entradas de blog para entender porqué te comportas como lo haces.

Comenta ¿En qué situaciones utilizas más los sesgos cognitivos? ¿Cuales usas más?

BIBLIOGRAFÍA

  • Bados López, A., & García Grau, E. (2010). La Técnica de la reestructuración cognitiva.
  • Santiago, J., & Cante, F. (2009). Intuición, sesgos y heurísticas en la elección. Cuadernos de Economía, 28(50), 1-34

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