HIPER-PRODUCTIVIDAD: AMOS Y ESCLAVOS DE NOSOTROS MISMOS

La hiper-productividad se nos ha convertido en el pan de cada día. Tanto así que cuando realizamos pocas actividades en un día se genera un sentimiento de tiempo perdido. Sé que quizá consideres que ese es el sentimiento normal; sin embargo mientras vayas leyendo el artículo espero que puedas ir comprendiendo por qué esto no es ni lo ideal ni lo más sano y, peor aún, por qué no podemos elegir un camino diferente. 

Existen algunas personas que quizá no realicen las actividades que pondré de ejemplo, ni realicen las actividades que mencionaré. Empero si tu haces parte de la tercera o la cuarta generación y llegaste a este artículo por medio de las redes sociales, o de un motor de búsqueda, entonces probablemente tú sí. Espero que este post, a pesar de su brevedad, te ayude a entender un poco tu hiper-productividad y tu vida.

Durante este escrito te explico de dónde surge el afán por la hiper-productividad, cómo se alcanzaba antes y cómo se hace ahora, cuál era la visión general de la población respecto a la misma y cómo es que el nuevo sistema capitalista neoliberal por medio de una estrategia práctica (y totalmente brillante) ha podido cambiar nuestra lógica en relación con el rendimiento. Además te explicó cómo las redes sociales y la comunicación digital lejos de brindar libertad nos encadenan.

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¿ DE DÓNDE SURGE LA IDEA DE LA HIPER-PRODUCTIVIDAD? 

La idea de productividad o de rendimiento hace referencia a buscar la forma adecuada para realizar una actividad de forma tal que la cantidad y la calidad de los resultados sean extraordinarios. A pesar de que debe ser un pensamiento antiguo como la humanidad, solo fue hasta que las empresas empezaron a tenerlo en cuenta que se inició el estudio científico y metódico de los factores relevantes en la productividad.

Se pueden dividir en 4 las generaciones en las que se intentaron encontrar métodos para aumentar la eficiencia humana. (1) la generación del enfoque físico en la que el trabajo era manual y consistía básicamente en trabajos de fuerza, (2) La generación de la máquina, surgida luego de la revolución industrial, (3) la generación de la información que premia el intelecto y el manejo de las nuevas tecnologías y (4) la generación de la mejora neuronal

PD: es muy importante que leas esta primera parte para que puedas entender lo sustancial que han sido las modificaciones realizadas y cómo estas cambiaron para siempre nuestra forma de manejar el ocio y la visión sobre nosotros mismos. 

LA PRIMERA Y SEGUNDA GENERACIÓN

En estas dos generaciones, a pesar de la llegada de la maquinaria, era la fuerza y la resistencia corporal las que se tenían en cuenta a la hora de elegir trabajadores para las fábricas o los lugares de explotación de material (y explotación humana) y es por ello que la pregunta radicaba en que se podría hacer para que estas habilidades, tan específicas y tan limitadas, pudiesen ser llevadas al extremo sin que esto significara un detrimento en las ganancias de la organización.

Se llegó a la conclusión de que la capacitación y el taylorismo eran las mejores opciones. Es decir ¿de qué forma puedo hacer que este proceso manual sea más eficiente?. Al establecer esto (puedes suponer ya) se violaron lo que en nuestra época, de forma innecesariamente dramática, llamamos derechos humanos. Ambas estrategias funcionaron pero distaban mucho de ser perfectas y de estar a punto de alcanzar el máximo potencial de la capacidad humana. 

Dentro de estas generaciones el amor a la hiper-productividad en las organizaciones se manifiestaba por medio de la explotación de las capacidades humanas y mecánicas en búsqueda de los resultados óptimos que pudiesen ser obtenidos sólo por medio del aprendizaje, por parte del empleado, de nuevas formas de realizar su trabajo. Los empleadores por su parte utilizaban métodos coercitivos para asegurarse de que el trabajo era realizado de forma correcta.

LA PSICOLOGÍA Y LA GENERACIÓN 1 Y 2.

A pesar de que en el tiempo de la segunda generación la psicología organizacional aún estaba en pañales (de niño, no de anciano), y apenas se estaban dando las bases de la psicología cognitiva,  se tenía muy en cuenta que existían ciertas características de personalidad necesarias para poder llevar a cabo de forma adecuada las tareas. Esto debido a que tanto la maquinaria como la capacitación tenían un precio que podría resultar en la merma de las ganancias económicas. 

Es por ello que entonces se requerían personas que estuviesen profundamente encaminadas al ideal de la empresa ( Por ello factores como la afiliación política o religiosa eran tan importantes) y que pudiesen permanecer desde su contratación hasta su muerte (¿Demasiado?), o jubilación, dentro de la empresa ya que de esta forma se ahorraban los gastos necesarios para hacer rotación de personal. 

Características tales como ser agradecidos, confiables, atentos, serviciales, obedientes, disciplinados y comprometidos eran las características predilectas en aquel entonces. En otras palabras: buscaban cualidades que pudiesen ser explotadas desde una fuente externa, personas que pudiesen ser vigiladas y presionadas para que hiciesen su trabajo. Esta presión podía darse tanto por medio de regaños y amenazas como de regalos y promesas de ascenso. 

Lo más importante de este apartado es que entiendas que la motivación de estos trabajadores se basaba en la posibilidad de crear carrera dentro de una misma empresa y el triunfo personal también era el triunfo profesional. En efecto el trabajo, sin importar el cargo o el estatus, y la valoración externa, o castigo directo , dada por el jefe o la empresa se convertía en un motivador suficiente para sentirse satisfecho en la vida. En pocas palabras, al igual que ahora, utilizaban las emociones para manipular.

LA TERCERA Y CUARTA GENERACIÓN. 

Una gran parte de la población, incluyéndome,  se encuentra dentro de estas dos generaciones que se caracterizan por que las nuevas tecnologías de la información, el análisis de datos y el manejo de redes sociales tienden a ser parte fundamental de los trabajos que se realizan. Lo que se busca en estas generaciones es que la tecnología ayude a aumentar el potencial humano.

En estas generaciones las capacidades físicas fueron relegadas. Ahora se tiene en cuenta que se posean habilidades intelectuales tales como la resolución de problemas y la planeación. También incluyendo habilidades prácticas en el manejo de nuevas tecnologías: tomar decisiones a partir del análisis de datos, saber buscar en bases de datos, o ,mínimamente, saber utilizar herramientas ofimáticas.

La creación de herramientas tales como las nuevas tecnologías de la información han permitido aumentar las posibilidades humanas de forma que hubiese sido impensable hace un par de décadas; no obstante nos seguimos enfrentando a la seria limitación de las capacidades humanas que tarde o temprano, si es que no ya, va a llegar a su límite a pesar de todas las herramientas externas diseñadas para aumentar su capacidad intelectual.

Es por ello que la cuarta generación busca reducir estas limitaciones por medio de modificación genética o mejoras neuronales. El amor a la hiper-productividad en estas generaciones es incluso peor que en las dos anteriores, y esto se ve demostrado en que ya no solo se busca la modificación externa y el dotar de herramientas a los trabajadores sino que inclusive se intenta alterar su propio cerebro

LA PSICOLOGÍA Y LA GENERACIÓN 3 Y 4.

Estas generaciones son prácticamente una antítesis de las dos anteriores. Para dar un ejemplo, las empresas anteriormente buscaban personas que permanecieran durante toda su vida, en cambio ahora eso no es ni un deseo de la organización ni del empleado, ya que esto podría constituir un estancamiento y esto estaría en contra de todo el ideal relacionado a la hiper-producción de nosotros mismos.

¿Cuales son las cualidades más solicitadas en las empresas durante esta generación? Adaptabilidad, organización, capacidad para trabajar bajo presión, optimismo, etc. De esta forma las organizaciones, utilizando la deseabilidad, no solo se sacuden la responsabilidad de tener que enseñarle a quien trabaja sino que además los hace responsables de cualquier falla que pudiesen cometer y se los vende como un fracaso personal en el que sus cualidades no son suficientes. ¡Son unos genios! y no, no es sarcasmo.

"...en efecto el trabajo, sin importar el cargo o el estatus, y la valoración externa, dada por el jefe o la empresa, se convertían en un motivador suficiente para sentirse satisfecho en la vida"

AMOS Y ESCLAVOS DE NOSOTROS MISMOS

Antes de seguir debes leer el apartado anterior porque las diferencias que muestro van a ser fundamentales para entender porque quienes pertenecemos a estas dos últimas generaciones sentimos tan grande amor (!Que exageración tan absurda¡) por la hiper-productividad. Quizá estés pensando que tú no eres así y que evitas la hiper-productividad y amas el ocio. Quédate y déjame explicarte mis argumentos sobre por qué el deseo del hiper-rendimiento está presente en casi cada día de nuestra vida. 

LA INMEDIATEZ Y LA HIPER-PRODUCTIVIDAD.

Las nuevas tecnologías de la información nos acercan los unos a los otros de una forma nunca antes vista. El inconveniente radica en que nuestros ritmos cambiaron bruscamente. El conocimiento que antes podía encontrarse en semanas de duro trabajo ahora puede aparecer con un solo click en cualquier motor de búsqueda. El aprendizaje de habilidades que antes requería desplazarse hasta algún lugar determinado a una hora determinada, en este momento puede ser consumido de forma virtual a cualquier hora.

El resultado de esta inmediatez fue el aumento del tiempo libre, o no tan libre, que la lógica económica neoliberal supo aprovechar de múltiples maneras. Por ejemplo utilizando las redes sociales como forma de promoción para aumentar el consumo de productos y para analizar los datos que muy gustosamente brindamos en pro de nuestra propia experiencia virtual. Estos datos se utilizan para ofrecer mejores productos y así se sigue el ciclo cerrado…

De esta forma se determinó que el consumo era la forma natural de ser en un mundo ampliamente interconectado. ¿Cómo podría ser de otra forma?. Conseguir artículos, servicios o habilidades se posicionó, incluso más de lo que ya estaba, como una forma de adquirir felicidad y estatus; ¿y qué hacemos con esto que conseguimos?, obviamente mostrarlo en redes sociales. La importancia que tienen las redes sociales en la psique humana es un tema del que hablaré luego.

Lo importante aquí es que la inmediatez no sólo representó formas de ser más productivos en un sentido laboral sino también en un sentido intelectual y personal. Se convirtió tanto en nuestra forma de vida que si puedes y tienes tiempo de hacer algo entonces debes hacerlo, es una especie de cambio sustancial en el efecto galatea. En otras palabras: tus capacidades siempre deben tener un resultado y nada puede desperdiciarse. La hiper-productividad debe ser la regla general en un mundo inmediato.

En las dos primeras generaciones el discurso se ubicaba afuera: las órdenes eran dadas desde afuera y los trabajadores rasos no debían tener ninguna motivación al respecto. Ahora es al contrario, la inmediatez y la motivación van de la mano. Si podemos hacer algo debemos hacerlo gustosos y aceptar que debemos sentirnos motivados por casi todo lo que hacemos a pesar de que pocas veces es así. 

En pocas palabras, la inmediatez que nos permitió aumentar nuestros conocimientos y habilidades de forma exponencial también nos vuelve esclavos de la satisfacción urgente. Queremos algo para comer lo pedimos rápido, deseamos una cita estética, la solicitamos por medio de una página web….. Esta urgencia en la complacencia inmediata se nos volvió tan natural que somos hiper- productivos debido a la necesidad de satisfacer más “necesidades” en menos tiempo.

AUTOEXPLOTACIÓN E HIPER-PRODUCTIVIDAD.

El neoliberalismo aprendió muchísimo de las generaciones pasadas y empezó a enfocarse tanto en la deseabilidad como en la automejora como moneda de cambio. Nos venden las mejoras cognitivas, físicas o estéticas como un sentido de vida, es decir que el sentido de la existencia presente ,durante estas generaciones, es la mejora constante. ¿Te suena? si, exactamente el mismo deseo de las organizaciones que aman la hiper-productividad.

Nosotros hemos comprado esta idea: ser más inteligentes, aprender cómo vernos mejor, ir al gimnasio, comer bien, aprender una habilidad… no digo que esto esté mal, solo que no es una idea propia sino una idea comprada.  El auto-mejoramiento como única forma de felicidad nos limita a ser entes sin descanso. Nuestro amor a la hiper-productividad realmente es solo una forma de nuestro amor a los resultados ( infortunadamente insatisfactorios ).

Solo siendo hiper-productivos se puede lograr la felicidad o el estatus. En tu caso ¿Qué consistiría un logro en tu vida?. Anteriormente existían un par de metas en la vida y se esforzaban por conseguirlas. ¿Ahora cuántas? ¿Cuántas cosas debemos hacer durante un día?¿Qué resultados debemos tener para sentirnos satisfechos? ¿Cuales de esos deseos son realmente nuestros y cuáles corresponden a aquellos ideales que nos venden por medio de las tecnologías de la información?.

Algunas personas podrían considerar, quizá incluyéndote, que la nueva lógica de flexibilidad laboral y mejora constante puede significar una libertad que jamás se había tenido. Sin embargo ¿Podría significar también una nueva forma de explotación tan bien estructurada que utiliza los motivadores intrínsecos con tanta experticia que agradecemos ser autoexplotados? o, al contrario, ¿es un método de crecimiento personal libre y no cohesionado de ninguna forma por factores externos?.

Sea cual sea la respuesta que hayas dado es importante entender que en este momento nos hemos convertido en auto-explotadores, amos y esclavos de nosotros mismos, y nos diluimos diariamente en un sin fin de actividades, no necesariamente satisfactorias, con el fin de encontrar el auto-desarrollo y la felicidad que probablemente sea imposible de alcanzar. Nos sentimos entusiasmados por auto-explotarnos ya que al hacerlo vamos acercándonos de a poco a la irrealizable auto-satisfacción. 

OCIO E HIPER-PRODUCTIVIDAD

Podrías argumentar que no todo el tiempo estamos siendo hiper-productivos sino que nos tomamos múltiples momentos a la semana para realizar ocio: ver una serie, leer un libro, ver televisión, aprender una nueva habilidad, estudiar idiomas, practicar un instrumento, entre muchas otras actividades. Y tienes razón, no todo el tiempo nos sentimos hiper-productivos y justamente ahí recae el triunfo de la idea de la auto-explotación: no la notamos y si la notamos entonces la ignoramos o la justificamos. 

Ver una serie, por ejemplo, puede ser una actividad inocua, sin embargo competimos en ella. Consumimos varios capítulos consecutivos en un afán impetuoso de terminar el producto e iniciar con uno nuevo. Te recuerdo que este es solo un ejemplo y no necesariamente es tu caso; empero muy probablemente alguna de las actividades que realices como ocio tenga esta lógica. La lógica del afán mediado por el deseo de la inmediatez.

Si tú eres uno de los extraños casos en los que realmente se hace ocio sin afanes y sin ningún sentido práctico te felicito. Lo que yo he visto durante mi praxis profesional es que cuando alguien hace esto luego sufre de una sentimiento de culpa que califica como “haber desperdiciado el día”. En otras palabras: si el ocio o las demás actividades no tienen una finalidad entonces representan una completa pérdida de tiempo.

"...De esta forma se determinó que el consumo era la forma natural de ser en un mundo ampliamente interconectado. ¿Cómo podría ser de otra forma?. Conseguir artículos, servicios o habilidades se posicionó, incluso más de lo que ya estaba, como una forma de adquirir felicidad y estatus"

PARA CONCLUIR. POR AHORA…

Infortunadamente los blogs son un medio muy limitado para decirte todo lo que me gustaría sobre este tema. Es por ello que te recomiendo que leas los documentos que están en la bibliografía (especialmente el de Rocca). Creeme que luego de revisarlos tendrás una visión mucho más clara y más sensata respecto a la forma en la que te comportas. Quizá esto también te ayude a parar un poco y entender tu posición dentro del sistema y la forma en la que estamos siendo manipulados. 

Esta es una primera parte que sirvió como introducción a todo este término de hiper-productividad que se está convirtiendo, junto con el término reinvención (expresión que detesto. ¿Se puede ser más demagógico?) en dos insignias de las redes sociales durante toda esta situación actual debido a la pandemia. Deseo que puedas entender de dónde surge la hiper-productividad y de esa forma tomar decisiones más sensatas. Solo es a partir del conocimiento que se puede ser realmente libre. 

La segunda parte de este artículo, que puedes leer AQUÍ, trata sobre algunos de los factores psicológicos relacionados con todo esto del amor a la hiper-productividad. Es decir que ya no se verá cómo nos manipulan sino porque, inclusive después de saberlo, no podemos evitar hacerlo.

¿Qué mecanismos psicológicos se manifiestan en estas situaciones?¿Por qué aprendimos a sobre explotarnos y por qué lo hacemos tan motivados?.

Cuéntame. 

¿Cómo te ha estado yendo con todo esto de la hiper-productividad durante la cuarentena?.

Recuerda que si sientes demasiada angustia, temor, ansiedad o estrés debido a que no tienes tiempo para ti mismo o a que la hiper-productividad se ha apoderado de tu vida entonces comunícate conmigo para ayudarte a sentirte mejor contigo mismo y con todo aquello que te rodea. 

WHATSAPP: (57) 3137308150

BIBLIOGRAFIA

  • Madden, A., & Bailey, C. (2017). Engagement: where has all the ‘power gone?. Organizational Dynamics, 46(2), 113-119.
  • Rocca, A. V. (2017). Byung-Chul Han: La sociedad de la transparencia, autoexplotación neoliberal y psicopolítica. De lo viral-inmunológico a lo neuronal-estresante. Nomadas, 52(4).
  • Boff, K. R. (2006). Revolutions and shifting paradigms in human factors & ergonomics. Applied ergonomics, 37(4), 391-399.

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