4 CLAVES PARA ENTENDER LA ANSIEDAD

La ansiedad al igual que muchas de las emociones, tales como la culpa, o de los trastornos psicológicos está envuelta en un halo de misterio y mitos. En este artículo te mostraré 5 claves para entender la ansiedad. Espero que cuando lo concluyas puedas comprender qué es y qué no es la ansiedad además de que puedas tener la capacidad de separar la ansiedad sana de la patológica. 

En este articulo también aprenderás  sobre algunos factores que pueden aumentar la ansiedad en cualquier persona y algunos de los métodos, factores y técnicas que tienen relación con la disminución de la ansiedad o con la capacidad para mantenerla en niveles sanos.

Finalmente te mostraré de forma superficial cuales son algunas de las “ansiedades” existentes dentro de la psiquiatría y la psicología. 

Tiempo aproximado de lectura: 13 minutos

LA ANSIEDAD PUEDE SER SANA O PATOLÓGICA. 

La ansiedad es una emoción secundaria, o sentimiento, que consiste en una reacción natural a la percepción de un peligro o amenaza tanto manifiesta como imaginada que se expresa por medio de respuestas cognitivas (o subjetivas), fisiológicas y conductuales (o motoras) que pueden ser tanto profundamente relacionadas entre si como independientes.

Consiste normalmente en sentimientos de tensión y preocupación que se acompañan con la activación del sistema nervioso simpático. Tiende a ser anticipatorio, por lo cual nos sirve para prepararnos ante situaciones potencialmente peligrosas; esto quiere decir que la ansiedad es biológicamente útil y evolutivamente funcional. 

Las manifestaciones de la ansiedad pueden variar en intensidad y sus respuestas se encuentran dentro de un espectro amplio. Por ejemplo: las emociones pueden ir desde una pequeña preocupación hasta un pánico desmedido; los pensamientos, normalmente sesgados, desde aquellos relacionados con la duda hasta aquellos relacionados con la catástrofe; y las conductas desde una pequeña agitación hasta comportamientos propios de un ataque cardíaco. 

Algo más que debes tener en cuenta para entender qué es la ansiedad es que las emociones secundarias en la vida cotidiana generalmente se acompañan de otras emociones menos relevantes para la situación. Verbigracia: angustia, irritabilidad, inquietud, miedo, agobio, preocupación, etc. La fuerza de la ansiedad, en especial de sus trastornos, se debe a que existen muchas emociones, pensamientos y conductas que se solapan.

ANSIEDAD SANA

Quizá en este momento consideres que no puede haber nada sano en un sentimiento que posea manifestaciones tan extremas como las que acabo de mencionarte, empero si deseas entender qué es la ansiedad debes desligarte de la creencia popular, y sumamente errada, de que existen emociones malas y emociones buenas. Leyendo este artículo lo entenderás mejor. 

¿Cuando la ansiedad es sana entonces?. Siempre que la respuesta emocional, cognitiva o conductual, por muy displacentera y extrema que parezca, tenga una relación directa y funcional con la situación que la está generando. Es decir que si tu reacción no es brusca debería significar que se trata de una situación controlable y que si, por el contrario, tu reacción es de huida sea por que la situación lo amerite. 

Imagina que estás pasando por un lugar peligroso donde sabes que hay perros agresivos. ¿cuál sería la respuesta más normal en ese caso? ¿mantener la tensión y la atención en la situación o salir corriendo?. Quizá la primera opción sea mejor si hay calma y la segunda si te sientes atacado. Lo que deseo que observes es que la reacción cambia según la situación y el peligro real. 

Otro punto importante es que la ansiedad sana casi siempre esta ligada a una situación o pensamiento específico. Si, por ejemplo, te sientes ansioso/a en la noche por una presentación que harás el próximo día entonces es normal, ya que puedes reconocer el origen de la ansiedad y esto tiene una gran ventaja: probablemente desaparezca una vez que te enfrentes la situación. 

Como ya había explicado en este artículo las emociones tienen 3 funciones: sociales, adaptativas y motivacionales; por supuesto la ansiedad no es la excepción. La ansiedad sana siempre debe movernos hacia la solución debido a que una de sus funciones, al igual que la de muchas otros sentimientos, es buscar el equilibrio interno; por consiguiente la respuesta conductual ideal a la ansiedad seria encontrar una salida a la situación ansiógena o solucionar lo que la genera.

ANSIEDAD DAÑINA

Todas las emociones primarias o secundarias deben cumplir un propósito evolutivo o funcional. Si este propósito no se cumple de forma adecuada entonces la emoción puede “patologizarse” es decir: convertirse en incontrolable y dañina. Por ejemplo si se mantiene la situación ansiógena inicial a pesar de los esfuerzos, ya que esto tiende a generar un bucle en el que la ansiedad se activa debido al pensamiento de que la situación va a aparecer y no podemos solucionarla. 

Este tipo de ansiedad no necesariamente está ligada con un pensamiento o situación específica, lo que quiere decir que aparece de manera “mágica”. De un momento a otro, sin que ningún estímulo aparentemente relacionado surja, empiezas a sentir una preocupación punzante que va escalando poco a poco hacia la ansiedad e inclusive directamente al ataque de pánico

La anterior es una ansiedad dañina debido a que ni cumple su función ni se puede eliminar por métodos habituales. Normalmente para suprimir la ansiedad se trabaja bien sea en la modificación de los pensamientos asociados con el malestar o bien sea en el aprendizaje y modificación de conductas pero ¿que se puede modificar cuando no se sabe que es lo que genera la ansiedad?.

 Un último asunto importante es que si la respuesta ansiosa no tiene consonancia con la situación también será dañina a largo plazo ya que lo más probable es que se genere un temor considerable a la situación debido, entre otras cosas, a un efecto de primacía en la respuesta. Si este temor se genera entonces estableceremos conductas de evitación, o parálisis, dando como resultado la incapacidad de mejorar la situación puesto que no la enfrentamos. 

Las características de la ansiedad dañina no necesariamente deben surgir conjuntamente sino que cualquiera de ellas, al permanecer durante tiempo suficiente para generar daño emocional o cognitivo, puede ser suficiente para determinar una ansiedad insana. Es decir que podría surgir una ansiedad fuerte a algo conocido o una ansiedad relativamente breve pero sin foco. En ambos casos los síntomas no deben ser tomados a la ligera.

"La ansiedad es una emoción secundaria... que consiste en una reacción natural a la percepción de un peligro que se expresa por medio de respuestas cognitivas, fisiológicas y conductuales"

EXISTEN MÚLTIPLES FACTORES DE ALERTA 

Los llamados factores de riesgo pueden ser actividades específicas que aumentan la probabilidad de que surja una ansiedad dañina, o, son situaciones o conductas que, según las investigaciones, se relacionan con la aparición de, por lo menos, una crisis de ansiedad durante la edad adulta. Estos factores son múltiples, aquí te mencionaré 3.

“ANSIEDAD DE COMER” DURANTE LA ADOLESCENCIA

Uno de los requerimientos para que puedas entender qué es la ansiedad es que sepas que no existen “ansiedades” diferenciadas según la respuesta conductual que se tenga. Por ejemplo no hay una ansiedad de comer, una ansiedad de mover los pies o una ansiedad de caminar. Todas estas son respuestas conductuales de una misma  manifestación ansiosa que, como ya sabes, se manifiesta en un espectro.

Comer “ansiosamente” no necesariamente se da por ansiedad, en muchas ocasiones no es más que un mero hábito comparable con dormir a la misma hora o llamar al mismo amigo. Sin embargo, según algunos estudios, cuando esta conducta se mantiene en la adolescencia de forma constante tiende a ser un factor importante para pronosticar una posible ansiedad dañina en la adultez. 

VIOLENCIA EN LAS RELACIONES INTERPERSONALES

Este es un factor de riesgo atemporal en el sentido de que puede ser un generador de estados fuertes de ansiedad en cualquier edad. Siendo un niño inmerso en un ambiente de maltrato psicológico o físico desarrollarás una “ansiedad infantil” que probablemente, si no se trabaja, te acompañe durante toda la vida y se generalice ante cualquier situación que te parezca maltrato a pesar de no serlo. 

Con la llegada de la adolescencia o la adultez los pares sociales (amigos, compañeros, pareja) pueden adquirir un mayor valor ansiógeno. Esto se traduce en que cualquier posibilidad, o hecho, de rechazo o de maltrato por parte de estos grupos o individuos genera un temor que puede decantarse en una ansiedad social o generalizada.

Cabe aclarar que es normal que en una situación de maltrato se tenga cierto nivel de activación y de ansiedad. Sin embargo, teniendo en cuenta las características de la ansiedad dañina, si tu respuesta emocional, cognitiva o comportamental es exagerada, no tiene un foco claro o se generaliza entonces se puede convertir fácilmente en un trastorno de ansiedad. 

BAJA AUTOESTIMA

Esta evaluación negativa va de la mano con el punto anterior, a pesar de que no necesariamente se dan de forma simultánea. Es decir  que la baja autoestima no tiene que partir de una relación social dañina sino que en ocasiones, por dar un ejemplo, los medios de comunicación establecen parámetros que nos pueden llevar a tener una visión “disminuida” de nosotros mismos. 

Es normal, por ejemplo, que si te consideras incapaz de realizar ciertas actividades establezcas un proceso activo de evitación. Generando así un círculo vicioso puesto que lo que se evita no se corrige ni se supera. En este caso lo que tiene una mayor peso, casi siempre, es la posibilidad del fallo y el hecho del propio juicio y del juicio externo por haber fallado y, es por ello que actividades tan comunes como ir a cine solo, sentarse en un parque a leer o establecer un nuevo proyecto pueden resultar tan ansiógenas. 

PODEMOS PROTEGERNOS DE LA ANSIEDAD

De la misma forma en la que existen factores de riesgo también existen aquellos que tienen un nexo directo con la capacidad de protegernos de la ansiedad dañina. Esto no significa que no volvamos a sentir ansiedad ya que, como te dije, la ansiedad es natural y tiene un propósito. Sin embargo estos factores sí te ayudarán a guiar la ansiedad hacia buen puerto, pudiendo cumplir su meta y desapareciendo cuando deba hacerlo.

APOYO SOCIAL PERCIBIDO

¿Ya has comprendido mejor qué es la ansiedad?, espero que si. Un asunto que debemos tener en cuenta no solo en lo referente a la ansiedad sino a casi todas las emociones es que lo importante no es lo que realmente suceda en una situación sino lo que se perciba de ella. Esto sucede tanto con las emociones sanas como con las “trastornadas”.

Con lo anterior quiero decir que poco importa realmente cuánto apoyo social tengamos sino que lo realmente importante es cuánto apoyo creemos tener. Muchas veces la ansiedad se genera por la suposición quizá real de que estamos solos ante algo que nos sobrepasa pero ¿qué sucede si percibes que tus padres, tu pareja o tus amigos están ahí para tí?.

Lo más probable es que ese malestar anticipatorio disminuya puesto que sabes que no te encuentras en soledad. Esto se traduciría en la posibilidad de apoyo por parte de otros y, lo más importante, la posibilidad de encontrar soluciones. Este factor puede llegar a ser problemático si llega a convertirse en un comodín al cual recurrir cada vez que tengamos activaciones ansiosas. 

CONTROL PERCIBIDO

Este punto funciona igual que el anterior: lo importante no es tener control sino considerar que llegado el momento podríamos tenerlo. Normalmente las personas con este factor de protección han tenido un largo camino de aprendizaje con resultados satisfactorios lo que los lleva a ser personas con alta seguridad personal y con muy buenas estrategias de afrontamiento.

Normalmente el control percibido se relaciona con otros factores de protección tales como: una economía relativamente estable, apoyo social percibido, redes de contacto o conocimiento,etc. La ansiedad en este caso disminuye o no se presenta gracias a la disminución del temor que genera la incapacidad de reaccionar adecuadamente ante ciertas situaciones.

FLEXIBILIDAD COGNITIVA.

En algunos artículos anteriores mencioné que es la flexibilidad cognitiva pero ¿Cómo ayuda a evitar la ansiedad?. Básicamente, pero no solamente, evitando el efecto de la desesperanza aprendida. Es decir que una persona con buena flexibilidad cognitiva siempre encontrará una nueva manera de encontrar una solución a la situación ansiógena. Conducta que no es llevada a cabo por una persona con pobre flexibilidad cognitiva.

Si la flexibilidad llega a fallar entonces se utilizarán siempre las mismas estrategias ante las mismas situaciones. Esto desembocará en sensaciones de inutilidad e incapacidad debido a que no se podrá solucionar la situación ansiógena, llevándonos así a perder, o a disminuir considerablemente, nuestro control percibido.

"De la misma forma en la que existen factores de riesgo también existen aquellos que tienen un nexo directo con la capacidad de protegernos de la ansiedad dañina"

EXISTEN MÁS DE 10 “ANSIEDADES”

La ansiedad es técnicamente solo una y varía según su intensidad y su foco. Teniendo en cuenta estos dos factores se le ha dividido, en los manuales diagnósticos (tales como el CIE 10 o el DSM V), en múltiples ansiedades o mejor dicho: múltiples trastornos de ansiedad, siempre teniendo en cuenta el foco de la ansiedad, su intensidad, su permanencia y su posibilidad de ser potencialmente dañina.

Para que “una ansiedad” se considere un trastorno de ansiedad debe, según los manuales antes mencionados, ocasionar daño en la vida de quien lo padece, además de resultar incapacitante u ocasionar disminuciones o perjuicios considerables en lo académico, lo social, lo laboral o en cualquier otra área importante. 

El manual más importante para cualquier psicólogo debe ser el manual diagnóstico o estadístico (DSM V), ya que nos permite utilizar un mismo criterio para comprender a los pacientes (clientes) “graves”. Conforme a los establecido por este manual existen 10 tipos (cada uno con sus subtipos) de trastornos de ansiedad. Aquí te explicaré superficialmente solo 3. 

TRASTORNO DE ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

Se refiere a un miedo excesivo ante la idea de separarse de aquellos por quienes se siente apego. Para que se considere este trastorno, la conducta debe ser anormal para la edad mental de la persona. Por ejemplo, no es común que un adolescente o un adulto realicen pataletas o establezcan amenazas solo para que la otra persona no se vaya por 30 minutos. 

Esta ansiedad suele acompañarse de múltiples ideas delirantes (sin base empírica que las respalde) tales como que la separación momentánea entre ellos y los seres queridos tendría como resultado, para cualquiera de los involucrados, una terrible enfermedad o un aciago accidente. En este sentido permanecer juntos es una forma de protegerse mutuamente. 

TRASTORNO DE ANSIEDAD SOCIAL

La idea común dentro de este trastorno de ansiedad es que los demás van a juzgar los actos cometidos por la persona ansiosa. Es por ello que evitan activamente cualquier actividad que involucre a otros: interactuar, reunirse, hacer una exposición, montar un video en internet, etc. Según el ideario de la persona ansiosa esto evitará que los demás lo/a humillen o lo/a avergüencen.

Para que este trastorno sea tenido en cuenta se debe revisar que las emociones, pensamientos y conductas relacionadas no surjan debido al consumo de estupefacientes o medicamentos. Las afecciones médicas, por ejemplo tumores, también pueden generar cogniciones y comportamientos parecidos. 

TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA

Como ya pudiste apreciar las otras dos ansiedades descritas corresponden a un foco específico, bien sea la separación de los otros o el hecho de que los demás puedan juzgarnos o avergonzarnos. Esta ansiedad por su parte no tiene un foco sino que surge como la idea de peligro inminente ante cualquier situación independientemente de la verosimilitud del peligro. 

El trabajo psicoterapéutico cognitivo conductual para este trastorno es más complejo ya que la modificación de los pensamientos y las conductas debe generalizarse y las estrategias deben aprenderse y controlarse casi a la perfección. Un trabajo terapéutico realizado a medias puede dar lugar no solo a recaídas sino a agravamientos de la ansiedad.

CONCLUSIÓN

La ansiedad es una emoción normal que puede ser utilizada de manera práctica si dejamos de intentar desaparecerla o si, por un momento cambiasemos el concepto que tenemos de ella y dejásemos de catalogarla como una mala emoción. Te hago la invitación a que de ahora en adelante te preguntes “¿Qué me está intentando decir mi ansiedad?”.

Resulta ser una pregunta simple y sin embargo muy útil ya que nos ayuda a determinar por ejemplo cuál es el foco de la emoción, si la intensidad con la que estamos reaccionando es adecuada, cuales son las soluciones posibles para el foco y, entre otras cosas, si hemos enfrentado de manera exitosa anteriormente una situación parecida. 

Puede parecer que los factores de protección dependen más de la genética o de una predisposición, empero siempre podrás hacer ejercicios para fortalecerlos. Por ejemplo: busca en internet problemas hipotéticos que debas solucionar y encontrar diferentes formas para hacerlo. Esto no solo aumentará tu flexibilidad cognitiva y un poco tu control percibido sino que también fortalecerá tanto tu inteligencia fluida como tu inteligencia cristalizada

Espero que este artículo te ayude a entender si tienes factores de riesgos para generar un trastorno de ansiedad, ya que la probabilidad, infortunadamente, la tenemos todos; si algunas de tus cualidades pueden protegerte de ellos o si en este momento podrías ser diagnosticado/a con un trastorno de ansiedad. 

Si la primera o la tercera opción corresponden con tu realidad entonces te recomiendo encarecidamente que solicites el apoyo de un profesional. Es un cambio que, dentro de un par de meses, te alegrarás de haber hecho. Por supuesto te recomiendo un psicoterapeuta cognitivo conductual de confianza, si conoces alguno; si no conoces ninguno recuerda que puedes comunicarte conmigo.

Por medio de este link.

Cuéntame. ¿Cómo han sido las situaciones en las que la ansiedad te ha complicado la vida?.

Recuerda que siempre responderé tus comentarios.

BIBLIOGRAFÍA

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